Imposible olvidarse de esos nombres que nacen en casa y se quedan para siempre. De esos jugadores que el hincha reconoce los años de esfuerzo y el sueño de vestir la camiseta más linda del mundo. Ezequiel “Indio” Barrionuevo es uno de ellos.

Nacido en Cruz del Eje y formado en Talleres, su historia es como la de tantos otros que crecieron en barrio Jardín soñando con llegar. De los que recorrieron cada rincón del Club hasta transformarse en parte de su identidad.
+ VIDEO: Una pegada privilegiada:
El “Indio” fue de esos. De los que entienden lo que significa estar acá. De los que saben lo que es el ADN Talleres. Y en cada etapa de su carrera, incluso cuando el camino lo llevó lejos, esa pertenencia siguió intacta, esperando el momento de volver ¡y volvió!

En tiempos donde el Club necesitaba reconstruirse, donde cada paso exigía compromiso y carácter, Barrionuevo dijo presente. Desde el convencimiento de que había una historia por escribir de nuevo.
Fue parte de ese equipo que logró el ascenso de 2016. Ahí estuvo el “Indio”, aportando lo suyo, siendo uno más en una causa colectiva que devolvió al club al lugar que le pertenece.

Hablar de Barrionuevo es hablar de los pibes del Club. De los que se forman con esta camiseta y aprenden que cada partido tiene un significado especial. Porque en Talleres, la historia también se construye así. Con jugadores que sienten, que vuelven, que empujan.
Y eso, en barrio Jardín, vale para siempre.