Los Clubes del fútbol argentino, suelen salir en los noticieros, en los diarios y en los portales de noticias por los sus resultados deportivos. Pero para conocerlos verdaderamente hay que ir un poco más allá.
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En su visita a Córdoba, Ángela Lerena recorrió distintos espacios de Talleres y se metió de lleno en la intimidad de uno de los lugares más importantes para el desarrollo de nuestros futbolistas, el Centro de Formación Talleres (CFT).
+ VIDEO: El CFT desde adentro:
Allí conoció a los protagonistas que viven, estudian, entrenan y crecen puertas adentro de la institución. Chicos que, siendo muy jóvenes, dejaron sus ciudades, sus casas y a sus familias para comenzar un camino detrás de un sueño que comparten miles de futbolistas. Llegar a ser profesionales y vestir la camiseta de Talleres.
Durante su recorrido, Ángela pudo conocer cómo es el día a día en el CFT. Cómo descansan, cómo asisten al colegio, cómo organizan sus tiempos libres y cómo conviven con otros juveniles que atraviesan una experiencia similar. Pero, sobre todo, pudo conocer sus historias.

Porque detrás de cada jugador hay una familia, una decisión difícil, una despedida, un viaje y un enorme esfuerzo. Y también hay adultos que acompañan ese proceso todos los días.
“Nosotros trabajamos el desarraigo una vez que los chicos llegan, trabajamos las adaptaciones que tienen que tener, porque se adaptan a esta vida que no es ‘familiar’. Si bien queremos que se sientan en familia”, explicó Andrea Maldonado, trabajadora social encargada del CFT.
El acompañamiento humano ocupa un lugar central en una etapa de la vida en la que los jóvenes atraviesan cambios, desafíos y emociones que exceden ampliamente al fútbol.

Extrañar a la familia es, muchas veces, el primer desafío. “Cuando los chicos llegan hay altibajos. Primero extrañar a la familia, ese es el primer choque y después viene que a veces durante el año no estás tan convocado, a veces hay lesiones graves”, contó César Aguirre, director del CFT.
Frente a esas situaciones, el Club desarrolló distintas herramientas de acompañamiento. Una de ellas nació de la necesidad de generar vínculos entre las distintas generaciones de futbolistas que pasan por la institución.
“Eso nos llevó a crear el sistema de padrinos. Juntar jugadores más grandes con los más chicos y empezar a charlar. Hoy por hoy ya es una actividad institucional”, agregó Aguirre.
Así, los más grandes también se convierten en referencia para quienes recién comienzan el camino. Porque conocen las dudas, los miedos y las dificultades que aparecen cuando uno está lejos de casa.
De bandera la ilusión.
En las instalaciones del CFT, las imágenes de futbolistas que hicieron ese mismo recorrido funcionan como una fuente permanente de inspiración para los más chicos.
“La disciplina se puede ir aprendiendo, como hicieron ellos”, contó Thiago Lugo, uno de los juveniles, mientras observaba las fotografías de jugadores que pasaron por el Centro de Formación y llegaron a Primera División. Son esas historias las que permiten imaginar que el camino es posible.

Porque cada chico que hoy duerme en el CFT alguna vez llegó con una valija, con la camiseta puesta y con la ilusión de su familia acompañándolo a la distancia. Y cada uno de ellos sabe que, antes de llegar a una cancha de Primera, hay mucho más que fútbol. Hay estudio, convivencia, disciplina, amistades, acompañamiento y crecimiento.
¡Mucho más que un Club, una familia!