Cuando Talleres más lo necesitaba, Carlos Tévez decidió dejarlo todo y venir. En un momento difícil, con el equipo comprometido en la tabla y muchas incertidumbres por delante, el Apache asumió el desafío con entereza, compromiso y una convicción inquebrantable.

Este sábado, con el triunfo ante Platense en el Kempes, el Matador aseguró su permanencia en la máxima categoría del fútbol argentino, cumpliendo el principal objetivo que se había trazado desde su llegada.

Tévez tomó el mando de un plantel que no había armado, pero al que logró darle identidad, carácter y competitividad. Mientras otros eligieron dar un paso al costado en las difíciles, Carlitos apostó por Talleres y por el proyecto institucional, aportando su liderazgo dentro y fuera del campo de juego.

Desde el primer día, expresó que venía para “recuperar el ADN” del Club, aquel espíritu de entrega y lucha que siempre caracterizó a Talleres. Y lo hizo. Con trabajo, con humildad y con el respeto de todo el vestuario, Tévez guió al equipo.

Desde el Club, reconocemos y valoramos profundamente el compromiso de Carlos Tévez, su decisión de venir en un momento adverso y su capacidad para conducir al grupo hacia el cumplimiento del objetivo.