Este 16 de septiembre se cumplen 52 años de su asesinato. El histórico dirigente sindical y ex vicegobernador de Córdoba, Atilio López, fue secuestrado y asesinado junto a Juan José Varas en 1974.

Pero para Talleres, Atilio también es parte de esa enorme historia de hinchas que llevaron los colores albiazules en cada rincón de sus vidas.
El Club lo recuerda como un ferviente hincha de la T. Y hay una historia que resume esa pasión como pocas. En septiembre de 1974, durante una estadía en Buenos Aires, Atilio decidió quedarse un día más para acompañar a Talleres en su partido frente a River. Fue a la cancha de Racing, en Avellaneda, el 15 de septiembre.
Fue su último partido. Al día siguiente, Atilio López fue asesinado. Hay hinchas que viven el fútbol como una parte de su vida, Atilio fue uno de ellos.

Talleres estaba en sus días, en sus conversaciones, en sus encuentros y también en ese deseo de quedarse un día más en Buenos Aires para ver jugar a su equipo. Ese gesto, pequeño y enorme a la vez, quedó para siempre en la historia de Talleres.
Con el paso de los años, su nombre también quedó ligado a la memoria de Córdoba. El Club lo reconoce como uno de los tantos hinchas y socios que forman parte de una historia que excede el fútbol y que también habla de la ciudad, de su gente y de las distintas generaciones que hicieron y hacen grande a Talleres.
Presente en la memoria. Presente en la historia. Presente en cada tribuna donde la T vuelva a jugar.