La llegada de Romina Núñez a Talleres significó mucho más que un nuevo desafío deportivo. Desde sus primeros meses en el Club, la futbolista encontró un lugar donde disfruta cada jornada, rodeada de un entorno que la sorprendió por sus instalaciones, el trabajo cotidiano y las personas que forman parte de la institución.
“Es la primera vez que realmente estoy disfrutando en un lugar”, expresó Romi al referirse a su presente en Talleres. La futbolista destacó así las sensaciones que le genera formar parte del día a día del Club y todo lo que encuentra en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Ese vínculo que construyó con Talleres también tuvo un papel importante en la llegada de Yamila Rodríguez. Romina fue una de las personas que la convenció de dar el paso y sumarse al proyecto albiazul, contándole desde su propia experiencia todo lo que había encontrado desde que llegó.

“Y obviamente que venga ella para mí es un plus”, señaló Núñez sobre la incorporación de Yamila. Después de haber compartido distintos momentos con la Selección Argentina, ambas vuelven a encontrarse ahora en Talleres, donde comparten entrenamientos, objetivos y el desafío de seguir haciendo crecer al fútbol femenino del Club.

La experiencia de Romina refleja así uno de los pilares del proyecto de Las Matadoras. Construir un espacio donde las futbolistas puedan desarrollarse, disfrutar del deporte y sentirse protagonistas de un Club que continúa apostando por el crecimiento del fútbol femenino.