Hoy celebra su cumpleaños Ricardo Gareca, un nombre que quedó grabado para siempre en la historia grande del Talleres. Un entrenador que construyó una identidad, forjó ídolos y llevó al Matador a vivir algunas de las páginas más gloriosas de su vida deportiva.

Gareca llegó a Talleres en 1996, en un momento clave, y rápidamente dejó en claro que estaba destinado a la grandeza. Con trabajo, convicción y una idea clara de juego, armó un equipo sólido, protagonista y con carácter, que se plantó en la Primera B Nacional de fines de los ’90 y devolvió al Club al lugar que su historia demandaba.
Se agrandaba en los clásicos
Imposible hablar del Tigre sin recordar el 16 de noviembre de 1996, una fecha que quedó tatuada en la memoria del hincha: Talleres 5 – Belgrano 0, la victoria más abultada en la historia del Clásico Cordobés en el profesionalismo. Una demostración de fútbol, personalidad y orgullo albiazul.
La Final del Siglo
El punto culminante de ese proceso llegaría en la temporada 1997/98, cuando Talleres alcanzó la final del Nacional B nada menos que frente al eterno rival. Con el equipo de Gareca como protagonista, el Matador se quedó con la serie en la inolvidable Final del Siglo y logró el ascenso en una definición inolvidable, reafirmando su supremacía y escribiendo otra página épica.

Y si algo faltaba para que ese ciclo fuera eterno, llegó el 8 de diciembre de 1999. Bajo la conducción del Tigre, Talleres conquistó la Copa Conmebol, el primer título internacional de la historia del club. Una hazaña que trascendió fronteras y que posicionó a Talleres en lo más alto del continente.

Hoy, en el día de su cumpleaños, Talleres saluda y homenajea a Ricardo Gareca, el Tigre que rugió fuerte en Barrio Jardín y ayudó a escribir una de las épocas más gloriosas de nuestra historia.
¡Feliz cumpleaños, Tigre!