Se presenta la trilogía Labruna

El libro sobre la vida de Ángel Amadeo se presenta este viernes a las 17 hs en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Amadeo Nuccetelli.

Este viernes a las 17 hs en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo Amadeo Nuccetelli se realizará la presentación de las tres obras que repasan la vida de Ángel Amadeo Labruna. La trilogía, cuyo autor es el periodista Diego Borinsky, repasa la historia de don Ángel Labruna “El Jugador”, “El técnico” y “El Personaje”.

En estos tres libros, el autor cuenta la historia de este gran protagonista del fútbol argentino que tuvo su gran etapa de gloria siendo Director Técnico del plantel Albiazul en la década del 70 y 80.

Hay muy pocos protagonistas del fútbol mundial que consiguen tener destacadas carreras como jugadores y luego replicarlas como entrenadores. Son contados los casos.
Ángel Amadeo Labruna ha sido uno de ellos. Leyenda del fútbol argentino, fue titular durante 21 años consecutivos en la Primera de River Plate, siendo un engranaje clave del que para muchos fue el mejor equipo en la historia del fútbol argentino: La Máquina.
Con la selección ganó dos Sudamericanos (hoy Copa América) y disputó un Mundial (el de 1958) con 39 años, en una época en la que los jugadores se retiraban a los 31 o 32 años.
Es el máximo goleador en la historia de River, y los estadígrafos discuten si está igual o un gol arriba o uno debajo de Arsenio Erico, el máximo artillero en la historia de nuestro fútbol.
Ya retirado, Labruna se inició como entrenador en Platense en la Primera B, en 1961, incluso cumpliendo la doble función de entrenador y jugador. Luego fue espía de rivales en River Plate, sacó campeón de Primera B a Defensores de Belgrano en 1967 y ese mismo año llevó a Platense a estar como nunca antes ni nunca después tan cerca de alcanzar un título, el Metropolitano. Perdió 4-3 una increíble semifinal ante el Estudiantes de Zubeldía luego de ir ganando por 3-1. Sí: en 1967 dirigió dos equipos a la vez: los sábados a Defensores y los domingos a Platense. No fue la única ocasión.
Su mayor logro como entrenador fue sacar campeón a River en 1975, después de 18 años sin títulos. Pero también le dio el primer título a un equipo del interior del país (Rosario Central, en 1971) y provocó una revolución con el fantástico Talleres que por primera vez en la historia se metió en la pelea grande del fútbol nacional, en 1974, terminando en la 4ª. ubicación del Nacional. Luego tuvo una segunda etapa en la T, donde alcanzó las semifinales del Nacional 82, no si antes meterle 4 goles a un equipo casi imbatible en defensa, como lo fue el Ferro de Griguol, que terminó campeón invicto ese año.
Labruna, además de dirigir a Excursionistas, Lanús, Chacarita y Racing, fue el arquitecto del Argentinos Juniors que entre 1984 y 1985 dio las primeras vueltas olímpicas de su historia, incluida la Copa Libertadores de América. Así lo reconocen sus protagonistas.
Angelito no llegó a ver esas consagraciones porque murió el 19 de septiembre de 1983, tras una operación de próstata de rutina, cuando faltaban apenas 9 días para que cumpliera 65 años.
En esta “Trilogía Labruna” editada por Galerna, el periodista Diego Borinsky -autor de las biografías de Matías Almeyda, Marcelo Gallardo y Andrés D’Alessandro- cuenta al detalle, a través de casi 900 páginas distribuidas en tres libros (“El jugador”, “El técnico”, “El personaje”) , la vida de este auténtico espécimen único del fútbol argentino. Porque además de tremendo goleador y excelente entrenador, reunía una serie de hábitos y costumbres que lo erigieron en un personaje muy singular. Con entrevistas a más de 140 protagonistas (compañeros, rivales, periodistas que lo trataron, dirigentes, futbolistas que fueron dirigidos en los distintos equipos y entrenadores) y una exhaustiva investigación de archivo, no quedan aristas sin revisar del recordado Ángel Amadeo Labruna.

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