En Talleres, formar jugadores es formar personas. Ese camino, que tanto identifica a nuestro Club, tiene un corazón bien definido. El Centro de Formación Talleres (CFT). Allí, cada año, decenas de jóvenes de distintos puntos del país y del mundo encuentran mucho más que un lugar donde entrenar. Encuentran una casa, una familia y una identidad que los acompaña para toda la vida.

Este 2025 fue un año especial para el CFT, marcado por la llegada de futbolistas extranjeros que eligieron a Talleres para dar un paso clave en su desarrollo. Cada uno de ellos trajo su historia, su cultura y su sueño; y entre todos enriquecieron la vida diaria del CFT, fortaleciendo la diversidad que caracteriza nuestro proyecto formativo.
Del mundo a Córdoba y de Córdoba al Mundo
Desde Seattle llegó Joaquín Povarchik, quien completó su ciclo anual en Córdoba. También lo hizo Vicente Faig, proveniente de Brasil, y el peruano Adrián Chang Bustios, quien se incorporó en febrero. Desde Estados Unidos, el CFT recibió a Jacob Faucher (California), a Rocco Sebastián Alvarado (Texas) y a Matías Pereyro (California), quienes vivieron una experiencia formativa inolvidable junto al Club.

La presencia de jóvenes internacionales no terminó allí. China estuvo representada por Yang Xiaoyu, que formó parte del proceso de junio a diciembre. Y Puerto Rico tuvo un capítulo especial en la historia del año, con la llegada de Raúl Monteagudo, Sebastián Monteagudo y Diego Semprit Serrano, todos ellos integrándose al ritmo y la vida albiazul durante distintos meses.
¿Por qué es importante el CFT?
Cada uno dejó su huella. Y al mismo tiempo, se llevó consigo valores que definen al CFT. El respeto, el compañerismo, la disciplina, el sentido de pertenencia y la pasión por los colores más lindos del mundo.

Porque el CFT es eso. Un espacio donde se construyen vínculos, donde los más grandes acompañan a los más chicos, donde se aprende a convivir lejos de casa, donde la escuela y el deporte van de la mano, y donde cada paso está pensado para que los chicos crezcan de manera integral.

En este hogar albiazul, más de 80 jugadores comparten el día a día con profesionales, entrenadores, tutores y preceptores que trabajan para que cada uno encuentre su lugar. Entrenan, estudian, comparten mates, viven partidos inolvidables, reciben la visita de referentes del plantel profesional y construyen amistades que los marcarán para siempre.

Los futbolistas que llegan desde el exterior no solo se adaptan, enriquecen, aportan y fortalecen al CFT con nuevas miradas y culturas. Y al mismo tiempo, descubren en Talleres un estilo de vida, un modo de sentir el fútbol y un ADN que se transmite desde hace años.
El CFT es un pilar esencial en el presente y en el futuro del Club. Es el punto de partida de una institución que apuesta por un desarrollo deportivo e integral, con proyección nacional e internacional. Es la base de un sueño colectivo que crece, se profesionaliza y se fortalece año tras año.